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martes, 16 de mayo de 2017

ACTIVIDAD 4

CREACIÓN LITERARIA
Una forma atractiva de crear materiales educativos para los más pequeños o simplemente pasar un buen rato entretenido con nuestros alumnos es crear un cuento con una historia imaginada por ellos mismos.

Este tipo de creaciones literarias tiene como principal objetivo conseguir que nuestros alumnos y alumnas tengan la posibilidad de poner en marcha y desarrollar sus capacidades creativas trasladando a la escritura sus fantasías, sus deseos o sus sueños.
El resultado podrá ser maravilloso, y realmente creativo o simplemente una experiencia divertida que les acerque al mundo literario.

No se trata de conseguir que todo el alumnado, consiga una alta competencia creativa, sino de que nadie, sin excepción, se sienta machacado o aburrido, por una organización curricular en la que no cabe la fantasía, el juego creativo, la creación literaria.

“Los cuentos estimulan la fantasía y la imaginación del niño, un abanico entero de posibilidades desarrollan y enriquecen su pequeña experiencia.”

El cuento acercará los niños a la lectura, un niño/a que se haya aficionado desde pequeño/a a los cuentos tendrá un mayor interés por descifrar lo que dicen los libros.
De su entusiasmo y placer nacerá su amor por la literatura.

Es muy importante contar cuentos a los niños/as desde muy temprana edad ya que:
- Se establece una buena relación afectiva entre padres, madres e hijos/as.
- Estimula el desarrollo de su incipiente lenguaje oral.
- El niño/a puede leer las imágenes de un cuento, expresando lo que ve, interpretando los distintos elementos de las imágenes, haciendo hipótesis de lo que puede suceder después, etc. como paso previo a toda lectura comprensiva de un texto.
- El niño/a se identifica con los problemas de los personajes de los cuentos y encuentra en ellos la solución a sus conflictos.
- El relato de cuentos favorece el conocimiento espacio-temporal, dónde sucede, en qué lugar, qué sucede antes, qué sucedes después, etc.


En definitiva, escuchar, mirar, leer y crear cuentos acercará a los niños al lenguaje escrito.

Citando a los apuntes:
La creación literaria es un ejercicio muy divertido para los alumnos y es una forma de acercarlos tanto a la escritura como a la lectura. Cuando los niños ven su creación terminada se sienten muy orgullosos de su obra.


Por este motivo, como profesores, por qué no, fomentar los talleres de cuentos, o desarrollar técnicas originales y divertidas, de creación de cuentos. Es una forma sencilla y divertida con la que podemos crear cuentos, con y para los niños.
Para llevar a cabo este proceso debemos tener en cuenta, tres reglas básicas: resistencia, ya que para que ese libro creado en clase ,perdure y sea apto para colocarlo en nuestra biblioteca, tiene que tener unas mínimas condiciones de resistencia, para que los niños puedan usarlo sin miedo a romperse; también una mínima inversión y dedicación temporal, ya que si queremos hacer este proyecto, de una manera lo más verosímil posible, tenemos que tener en cuenta de que no disponemos de mucho tiempo, para crear, diseñar e ilustrar, como nos gustaría realmente; pero esto no quiere decir que sea mejor ni peor, sino desarrollar nuestro cuentos, con poco, con materiales fáciles de encontrar, materiales reciclados etc.; y que no se alargue excesivamente en el tiempo; puesto que querremos hacer muchos más.

El rango de edad que he elegido para llevar a cabo esta creación de libros en el aula es entorno a los 5-6 años.


CREACIÓN EN PROSA
La prosa o la narración, es el género en el que los niños pueden expresarse naturalmente y dar rienda suelta a su imaginación, a sus pensamientos y en el general a sus vidas.
Por eso he decido, que mi creación en prosa trataría sobre un tema por el cual todos hemos pasado alguna vez y aun seguimos, el tema de la noche, la hora de dormir y las pesadillas. Porque realmente en los sueños, se reflejan nuestro mas anhelados deseos, pero en nuestras pesadillas solo se representan, temores, frustraciones, ansiedades… y pensé que mejor tema para que los niños se expliquen y puedan expresar todo aquello que les da miedo, para que mediante un relato breve o una historia, ellos mismos sean capaces de resolverlo, de enfrentarse a sus temores o de simplemente sobrellevarlos.
Y para ello usé dos estrategias: la Hipótesis Absurda de Gianni Rodari, puesto que “¿Qué pasaría si pudiéramos hablar con una pesadilla?”, y también la estrategia de Cuentos al Revés, ya que, se supone que las pesadillas son algo malo o en algunos casos “los malos”, pero en este caso no es así, la pesadilla es un ente, que provoca temor, pero en realidad, no se pasa tan mal.
Materiales:
- Cartulinas recicladas
- Rotuladores y una tiza blanca.
- Imágenes impresas de Internet.
- Cuadernillo de fichas transparente.

- Tijeras y pegamento.
MI AMIGA LA PESADILLA

Erase una vez, un niño que siempre, siempre a la hora de dormir, tenía pesadillas.
Soñaba con monstruos, fantasmas y seres horripilantes, que no le dejaban dormir tranquilo.
El niño le dijo a su madre que no dormía bien porque le daban miedo los monstruos; y su madre le dijo, que fuera valiente, que cuando tuviera miedo, le gritara a la pesadilla, que le dejara dormir tranquilo y que no le daba miedo.
Así que esa misma noche, el niño le dijo a la pesadilla: - ¿Por qué no me dejas dormir tranquilo? Me dan miedo todos esos monstruos que traes.
La pesadilla le respondió: - Porqué si siempre tuvierais sueños bonitos, yo no existiría. Además no todas las pesadillas somos iguales, mis amigos son más divertidos de lo que crees. Ven, te los voy a presentar.
El niño, aunque estaba un poco asustado, hizo caso a pesadilla y fue a ver a sus amigos.
Y pesadilla le presento, a un Tiranosaurio Rex, a una momia, a un marciano y a un zombie.
El niño estaba muy asustado, pero se dio cuenta de que esos monstruos tan feos, no querían hacerle nada malo, sino que querían jugar con él.
El niño echo carreras con el Tiranosaurio Rex, y le ganó en su bicicleta. El marciano, le llevó en su platillo volante a dar una vuelta y ver las estrellas. Con la momia salto a la comba y bailaron como los egipcios. E incluso el zombie, le enseño a cocinar.
El niño se dio cuenta de que esos monstruos que tanto miedo le daban en realidad eran amables y divertidos. Y como le había dicho pesadilla no todo es lo que parece.Y jamás volvió a tener miedo. FIN




CREACIÓN EN VERSO

Durante mi infancia pude disfrutar de algunos juegos poéticos sencillos, que me acercaron al verso, y al gusto por los poemas; también al desarrollo de figuras literarias sencillas y a recitar poemas de grandes autores.
Considero que mediante la creación guiada de poemas, se desarrolla en los niños ese entusiasmo y ese interés hacia el verso, ya que pueden tener temas muy variados, ser simples o complejos, pero que disfruten de la experiencia tan divertida que es la propia creación de un verso.

Para la creación en verso he elegido hacer una repetición sencilla:

El marciano Marcelino

El marciano Marcelino, vuela en su platillo.
El marciano Marcelino, es muy chiquitillo.

Su nave es muy pequeña, 
Tan pequeña como una tetera.

El marciano Marcelino, recorre la galaxia.
El marciano Marcelino, pilota con mucha gracia.

¡Marcelino ha encontrado un nuevo planeta!
Pero más que un planeta, parece una maceta.

Ese planeta no es redondo como un rosco.
Ese planeta es cuadrado como un dado.

El marciano Marcelino, sigue buscando planetas.
El marciano Marcelino, se va con las estrellas.

CREACIÓN DRAMÁTICA

La dramatización es un recurso que debería utilizarse más, ya que es sencillo, divertido, que desarrolla en los niños infinidad de nuevas capacidades; además la realización de un cuento o de una historia hecha en clase con los alumnos para ser representada, tienen un sentido especial y diferente, ya que son los niños los que crean el hilo del argumento que va a tener esa obra; y son ellos los que ponen su punto de vista y sus experiencias en ella.
En este caso también he partido de una Hipótesis Absurda, como en el caso de la prosa; “¿Qué pasaría si los dedos de la mano pudiesen hablar?”

Personajes:
-Pulgar
-Índice
-Corazón
-Anular
- Meñique

EL MÁS IMPORTANTE

NARRADOR: Un día los dedos de la mano de un niño, cobraron vida, y empezaron a hablar entre ellos. Cada dedo afirmaba que él era el más importante de todos y explicaban el porqué.

ÍNDICE: - Yo soy el más importante, sin mí no podríamos señalar cosas, ni preguntar en el colegio, ni hurgarnos la nariz.
CORAZÓN: - Yo soy el más importante, sin mí no podríais apoyar el lápiz al escribir, ni los cubiertos al comer.
ANULAR: - Yo soy el más importante, sin mí los mayores no podrían llevar su anillo de casados.
ÍNDICE: - Los únicos que no sirven para nada son Meñique y Pulgar. Son pequeños y no llegan a ningún lado.
MEÑIQUE:- Bueno…yo sirvo para rascarse el oído, soy el único que cabe.
ÍNDICE:- Entonces el único que no sirve para nada es Pulgar. Además nosotros cuatro somos mucho más altos que él, que está ahí abajo.

NARRADOR: Pulgar que lo estaba escuchando todo, se puso tan triste que no quiso decir nada.
Desafortunadamente el niño jugando al fútbol se tropezó, y cayó al suelo, haciéndose mucho, mucho daño justo en el pulgar.
Cuando el niño volvió del médico Pulgar estaba totalmente vendado y le dolía mucho.

ÍNDICE: - ¡Madre mía, ya no podemos coger el bocadillo en el recreo!
CORAZÓN: - ¡Ni si quiera podemos escribir, ni dibujar, ni pintar!
ANULAR: - Y tampoco podemos montar en bicicleta…
MEÑIQUE: - ¿No decíais que Pulgar no servía para nada? Ahora no podemos hacer nada sin él.
NARRADOR: Pasaron unos días, pero finalmente el niño fue al médico a que le quitaran la venda a su pulgar.
Todos los dedos se alegraron mucho de volver a ver a Pulgar otra vez curado y se disculparon.
ÍNDICE: -Perdónanos Pulgar, por ser unos egoístas y no darnos cuenta de que tú eras el más importante.
CORAZÓN: - Sí, todos creemos que eres el más importante de todos.
NARRADOR: A lo que Pulgar respondió.
PULGAR:- Yo no soy el más importante, sin vosotros no podríamos hacer nada, pero no por ser diferente soy menos importante o peor que vosotros; todos nos necesitamos.
Además ya os estaba empezando a echar de menos.
NARRADOR: Tras hacer las paces, los dedos disfrutaron haciendo juntos todas esas cosas que antes no podían hacer.

CONCLUSIÓN

Esta actividad de este bloque es sin duda una de las que más he disfrutado, me he divertido como una niña pequeña, y he vuelto a tener ilusión por lo literario. Me encantaría llevar a cabo cualquier tipo de creación y estrategia en un aula real, se que lo disfrutaría tanto o más que los niños; además he aprendido un montón de cosas nuevas, originales, divertidas etc. que son sencillas, innovadoras y enriquecedoras para ambos. Espero provocar ilusión, deseo e interés en mis alumnos para que no crezcan con temor o aburrimiento entorno a la literatura.

martes, 9 de mayo de 2017

LA HORA DEL CUENTO.

FORMAS DE TRANSMISIÓN LITERARIA



CUENTACUENTOS


La  estrategia de transmisión literaria que he elegido ha sido, la de cuentacuentos, puesto que son actividades muy divertidas y que encantan a los niños.
En este tipo de actividades podemos conseguir que estén muy atentos e interesados, con los ojos como platos, escuchando la historia que se les narra, sin perder detalle. Podemos hacerles reír, y sobre todo podemos enseñarles el valor y el poder de las historias.

Por este motivo creo que una actividad de cuentacuentos resulta muy enriquecedora tanto para los “trovadores” como para los niños. 

El cuento que he elegido, se llama “El erizo y la eriza”; éste es uno de los muchos cuentos, dentro de “EL GRAN LIBRO DE LOS ANIMALES” de Gloria Fuertes.
Es un libro repleto de imaginación y poesía, que recoge gran parte de las rimas que Gloria Fuertes dedicó al mundo animal, que fueron muchas y muy aplaudidas, y que se presentan acompañadas de ingeniosas ilustraciones.




Decidí decantarme por este cuento ya que Gloria Fuertes es una de los referentes de la literatura infantil española del s.XX, y porque desde pequeña sus libros y sus cuentos me provocaron el gusto hacia la poesía; además sus poemas y sus cuentos son perfectos para los niños ya que no son difíciles de leer, ni están cargados de metáforas extrañas.
Me pareció una buena apuesta para declamar una de sus historias como cuentacuentos.

El rango de edad que elegí para narrar este cuento, es en el primer ciclo de infantil, para niños/as entorno a los 2-3 años. 
Como trovadores debemos hacer nuestro el texto de los cuentos, e incluir cosas que no estén en los mismos cuentos para hacerlo más atractivo o más divertido. En mi caso incluí algunas onomatopeyas mas y alguna hipérbole para hacerlo más animado aún.

También, debe ensayarse previamente la narración, ya que aunque creamos que nos sabemos los cuentos y los enlazamos bien, hasta que no los contamos en alto no sabemos exactamente cómo puede quedar la narración.
Por eso ensaye el cuento en voz alta, escuchándome, para poder corregir o pulir, el volumen de la voz, la entonación, si la declamación era correcta y no muy exagerada, haciendo pausas dramáticas etc.; con el objetivo de provocar emociones, sensaciones y crear un interés en el espectador. 

Es cierto que tuve que trabajar bastante la entonación, pues se debe dar la entonación apropiada en cada parte del cuento para que la narración no resulte aburrida, ni monótona y sea más atractiva. También crear pausas dramáticas o momentos de suspense, siempre que el cuento lo requiera, y habrá que utilizar diferentes tonos de voz dependiendo de lo que trate la narración. Por ejemplo, en el cuento hay partes en las que el erizo esta triste y otras en las que está feliz porque ha llegado la primavera; por lo tanto la función del trovador es mostrar con gestos, sollozos, lamentaciones…
Por supuesto los gestos  son fundamentales durante la narración, ya que como el dicho antes la función del trovador es de expresar lo que está narrando. Por ejemplo cuando el erizo está alegre, debo expresar esa alegría o esa sorpresa, gestualmente; abriendo muchos los ojos, la boca, echando hacia atrás la cabeza, sonriendo etc.
También intente incluir gestos graciosos, incluyendo onomatopeyas, que pueden hacerles reír en momentos determinados durante la narración. Ya que los ojos, las manos y la gesticulación en general atraen la atención de los niños y además le darán mayor expresividad a la actuación del trovador.

En cuanto al estilo, comencé el cuento con una frase popular: “Érase una vez…” y finalicé la narración también con una oración como: “Colorín, colorado, este cuento se ha acabado”.
Antes de empezar la narración comenzaría con una pregunta iniciadora: ¿Sabéis lo que es un erizo?
Para hacer un pequeño debate sobre lo que saben, sobre lo que es etc.

EL ERIZO Y LA ERIZA

Érase una vez
un erizo que iba andando por el polo.
Iba muy triste,
no porque fuera un erizo,
iba triste porque estaba solo.

-        Aquí me moriré de frío,
sin una amiga, sin un amigo,
sin una comida, sin un abrigo
aquí me moriré de frio.
Se me están helando las púas,
se me están helando los pinchos.
Nieva y nieva
y sin una bufanda,
y sin una madriguera.
¿Cuándo llegará la primavera?
Me lanzo a lo desconocido,
que sea lo que Dios quiera.

El erizo
una bola se hizo,
Y rodó por la ladera.

Pasaron muchos días
y el erizo se despertó,
se desenroscó,
abrió un ojo,
sacudió el hocico, (snif, snif)
comió unas florecitas (ñom, ñom)
Y ya no tenía frío.

Era una soleada mañana,
La nieve se quedo arriba
en los picos de la montaña.

En esto que,
vio a otro erizo
igual que él.

-        ¡Cielos! ¡Un hermano¡ ¡Que alegría¡
-        ¡No soy un erizo, soy una eriza¡

El erizo y la eriza
por fin se casaron
Y se dieron un abrazo
con mucho cuidado.

Colorín, colorado, este cuento se ha acabado.




Al finalizar la narración  les preguntaría:

- ¿Porque creéis que estaba el erizo triste?
- ¿Porque creéis que el erizo y la eriza se dieron un abrazo con mucho cuidado?
- ¿Qué hubierais hecho con tanto frio como tenía el erizo?



Durante el taller con las compañeras, pude trabajar con Laura Olmedilla y Paula Zamora, las cuelas me dieron un feedback bueno, ya que le había gustado la narración, la voz, el tono, la gesticulación, y los sentimientos que les habían surgido con la historia.
Para corregir, me propusieron que lo declamara más alto y un poco más despacio, con mas pausas.
Pienso que tienen razón, quizás en algunos momentos me acelere contando la historia pero intente en todo momento hacer pausas, respirar etc.

También pude trabajar con Rebeca Paniagua e Irene Tourné, que también les encantó el cuenta cuentos, y que gracias a los gestos, las miradas, el tono de voz, la declamación etc. habían sentido interés y gusto, por como continuaría la historia.
Como feedback, me comentaron que a su parecer este cuento se podría tratar incluso con niños aun más pequeños, en torno a 1-2 años; y para que los niños mantuvieran la atención, ayudarme de algún recurso visual, como puede ser un peluche o una marioneta.
Me pareció bien el feedback, y me hizo darme cuenta de que es posible que los niños entendieran mejor el cuento, mostrándoles las ilustraciones o ayudándome de algún otro recurso, como por ejemplo ir disfrazada e erizo.

Por eso creo que en cuanto a mi autoevaluación, es posible que no haya acertado con la estrategia o con la edad ya que son muy pequeños, y su capacidad de atención es reducida en comparación con los del segundo ciclo; pero creo que la extensión del cuento, es la correcta ya que no es excesivamente largo, y la narración no se hace pesada; por otro lado los cuentacuentos, no solo se narran una vez, sino que lo hacen varias veces, incluso porque los niños te lo piden otra vez; por eso teniendo esto en cuenta, creo que a medida que los niños vayan recogiendo poco a poco toda la información que van extrapolando de lo que para ellos significa la historia, irán cogiéndole el gusto a estos pequeños poemas. 
Y que siempre es bueno ayudarse de algún recurso o material, pero creo que la esencia de los cuentacuentos, es la propia imaginación de los niños, que la historia se vaya recreando en su mente.

Para concluir, me pareció una experiencia muy bella y muy interesante de las distintas estrategias que podemos usar en un aula a la hora de los cuentos; esta actividad me ha hecho darme cuenta de que los cuentacuentos tienen un trabajo muy preparado por delante antes de una narración; y que muchos profesores están desaprovechando este recurso tan estupendo que es la narración oral, de cuentos folklóricos, de poemas, de cantares etc. que llega muchísimo más al profesor como persona y a sus alumnos.

BIBLIOGRAFÍA
-        - Teoría Literatura Infantil.
-        - “El gran libro de los animales”  Gloria Fuertes (1998)
      Editorial: Susaeta



jueves, 20 de abril de 2017

CUENTOS FOLKLÓRICOS

El folklore español se caracteriza por su gran diversidad y riqueza gracias a la influencia de las diversas civilizaciones que han convivido en la península a lo largo de la historia. El folklore ha sido durante mucho tiempo una serie de actividades que fueron claves para desencadenar relaciones entre las personas, orientadas a la diversión y el entretenimiento.

Se entiende como folklore: Una ciencia dedicada al conocimiento, al saber de los saberes del pueblo. (Velasco Maillo, 2011)
Pero con el tiempo este término ha sufrido varias interpretaciones. Se ha ido cargando de ambigüedad y hoy Folklore se entiende como la ciencia y el objeto a la vez,  es decir, el saber del pueblo y la ciencia que lo estudia.

Pozo Nuevo (2006) nos dice que cuando se habla de folklore no hay que olvidar que es un proceso, que varía y se adapta a las necesidades sociales del momento, siendo enriquecido por la relación y el intercambio entre unos y otros.

La tradición oral es un instrumento útil para adentrarnos más allá en el pasado, en los pueblos que conformaban nuestro país. A través de la tradición oral, podemos llegar al cuerpo y corazón de culturas diferentes a la nuestra. Sólo el conocimiento de nuestras culturas y costumbres nos ayudará a comprendernos mejor. Además, podemos adquirir conocimientos prácticos y útiles para la vida diaria.

La tradición oral nos da la oportunidad de planificar clases más activas, instructivas, educativas y divertidas para los niños y niñas que nos acompañan en este proceso.
No tenemos que ir muy lejos, tampoco tenemos que invertir mayores recursos materiales y económicos, puesto que sólo necesitamos el recurso humano que está disponible en nuestras aulas: los alumnos, sus familias y la comunidad. Éste puede ser un proyecto que una a las familias y a la escuela por un bien común: el fortalecimiento de la educación, la identidad y la autoestima de los niños y de las niñas.
El folklore en educación infantil según Díaz (2002) va a desarrollar en los niños las siguientes destrezas:  
-         Reconocimiento de nuestro propio cuerpo y su delimitación en el espacio.
-         Reconocimiento del otro y el respeto a sus límites.
-         Reconocimiento del entorno y de los recursos que nos sirven de provecho.
Hidalgo (2008) dice que como maestros debemos transmitir el folklore, ya que una de las funciones de la escuela es la transmisión de la herencia social.
La educación debe de partir de las vivencias autóctonas y las raíces donde se asienta, abarcando distintas actividades folklóricas integrándolas en el proceso de enseñanza aprendizaje, enriqueciendo así al maestro, a los alumnos y a la comunidad.
Desde la escuela tenemos que inculcar la importancia del folklore. En educación infantil esto va a ser fácil ya que la música y el juego forman parte del desarrollo madurativo de los niños.
Según Arévalo (2009) la escuela funciona como un transmisor del folklore y los profesores son el medio utilizado para dar a conocer dicho folklore a su alumnado. Para ello es necesario despertar el interés de los alumnos, creando interés en el docente por la investigación y experimentación del folklore.

Mi elección de textos folklóricos es la siguiente:
-         Issunboshi.
-         La grulla agradecida.
-         La esmeralda encantada.

He elegido dos cuentos de origen japonés, porque me parecía interesante y bonito, los contrastes que se pueden hacer de un cuento en culturas diferentes, como podría ser en el caso de Issunboshi, que en España seria “Pulgarcito”; y las distintas formas en las que se puede dar la vuelta a una historia y seguir diferentes caminos.

La narración sera oral y el contexto en el que se realizará, es en el aula o en un espacio adaptado y especializado para los libros y su narración.
El rango de edad que he elegido para estos cuentos ha sido, entre los 6 a los 8 años; es decir, válidos durante la última etapa del segundo ciclo de infantil, y para el primer curso de primaria.

Puesto que a partir de los 6 ó 7 años se produce un cambio importante en la inteligencia del niño, pues disminuye paulatinamente el egocentrismo infantil, sustituido poco a poco, por un sentido crítico en constante aumento.

Los estudios del desarrollo cognitivo de J. Piaget, describen que este es un período en que se desarrolla la capacidad del niño de pensar; el desarrollo alcanzado también le permite una flexibilidad del pensamiento, manifestada por la posibilidad de que las operaciones mentales sean reversibles, lo que facilita, por ejemplo, el aprendizaje de las matemáticas o la compresión de símbolos y significados.

El niño/a puede fijar su atención en aspectos de la realidad que son predecibles, lo que le ofrece estabilidad, aumentando su capacidad de aprender. Podrá fijar su atención para obtener información, descubrir y entender las cosas que les suceden a los otros, entendiendo sus puntos de vista.

Otro de los hechos importantes es la aparición de los sentimientos superiores. Dentro de ellos, aparecen aquellos como la solidaridad, la bondad, el cooperativismo, la lealtad, la amistad, entre muchos otros que le ayudan a conformar su propia personalidad.

Nélida García Márquez (1986) señala que la lectura y la escritura confieren autonomía al niño y le proponen modelos de identificación y proyección, distintos a los dados en la familia, el acceso a este aprendizaje requiere que el niño acepte internamente otra fuente de información que no sean sus padres.



Issunboshi

Erase una vez un viejecito y una viejecita, que nunca pudieron tener hijos, y esto les ponía muy tristes, tanto que le pidieron a los dioses que les dieran un niño:
 “Aunque no fuese más grande que el tamaño de un dedo, estaríamos contentos.”

Y un día, tuvieron un bebe igual de grande que un dedo; pero el viejecito y la viejecita estaban muy contentos, después del tiempo habían esperado.  Al bebé lo llamaron “Issunboshi”, que en japonés quiere decir pequeño y chiquitito, y le cuidaron con mucho cariño.

Los años pasaban pero Issunboshi no crecía. A los tres años de edad, a los cinco, a los diez, siempre tenía la misma talla que tuvo el día que nació, es decir, la talla de un dedo. Sus papás se preocupaban mucho por esto. Le daban montones y montones de comida, pero Issunboshi no crecía ni un pelo.
Tan pequeñito era Issunboshi que no podía ayudar a la viejecita en las tareas de la casa, ni tampoco en el campo con el viejecito, ya que Issunboshi solamente podía llevar una brizna de hierba cada vez.

Pero Issunboshi era un cantante y un bailarín fantástico, pero a pesar de esto se sentía mal al no poder ayudar mucho a sus padres. Además, los otros niños del pueblo siempre se reían de él y le burlaban, llamándole enanito.
Todo esto le ponía muy triste, por lo que decidió dejar la aldea y ver el mundo.
Le dijo al viejecito y la viejecita: “He decidido ir a la capital para buscar un trabajo.”

El viejecito y la viejecita se sentían tristes al oír esto, pero le dieron un cuenco de sopa, un palillo de comer, y una aguja de coser, y le desearon buena suerte.

Issunboshi se puso el cuenco de sopa como sombrero, la aguja como espada atada en la cintura y el palillo como bastón para caminar, y se fue.

Caminó y caminó pero la capital estaba aún muy lejos. En medio camino se encontró con un una hormiga y le preguntó si la ciudad estaba aún lejos.
La hormiga contestó:

“Vaya a través los dientes de león,
después cruce el campo de girasoles,
y siga hacia el río.”


Issunboshi le dio gracias a la hormiga y caminó entre los dientes de león y los girasoles hasta llegar al río.

Allí, el cuenco de sopa que usaba como sombrero se convirtió ahora a barco y el palillo para andar le sirvió para remar, e inmediatamente Issunboshi comenzó a navegar sobre el río.
Finalmente Issunboshi, avistó a lo lejos la capital; ésta era muy grande, llena de gente siempre muy ocupada. Para Issunboshi, era un sitio muy peligroso, ya que en cualquier momento alguien podría pisarle sin ni darse cuenta. Issunboshi pensó que tendría que tener mucho cuidado, y que sería mejor caminar por calles menos transitadas.
Mientras paseaba se topó con una enorme mansión; era la residencia de un rico y poderoso señor.
Issunboshi, que ya estaba muy cansado, entró al portal y llamó:
“¡Por favor! ¿Hay alguien?”
Un hombre se asomó pero no vio al pequeño Issunboshi y volvió murmurando:

“¡Vaya! Pensé que oí alguien pero no hay nadie”

Otra vez Issunboshi llamó: “Aquí estoy, al lado de los zapatos.”
El hombre miró hacia los zapatos y por fin vio a Issunboshi. Jamás había visto alguien tan pequeño. El hombre se agachó, recogió a Issunboshi, le puso en la mano y le observó con gran interés.

Tan curioso le pareció Issunboshi que fue a enseñárselo a la princesa. Allí, Issunboshi deleito a la princesa con sus bailes y sus canciones con tanta gracia que todos en el cuarto se divirtieron con él. En particular a la princesa le gustó tanto que decidió mantenerle siempre con ella.

Issunboshi empezó entonces a vivir en la gran casa del señor, como ayudante de la princesa: cuando ella leía, él daba la  vuelta a las páginas; cuando ella practicaba la caligrafía, él le hacía la tinta. Issunboshi siempre permanecía al lado de la princesa, y ella siempre le llevaba donde fueran.






Un día regresando a casa después de dar un paseo por el bosque, un ogro apareció entre las sombras e intentó secuestrar a la princesa. Pero Issunboshi la acompañaba y en voz alta exclamó: “¡Déjala en paz! ¡Yo, Issunboshi, estoy aquí! ¡Cuídate, maldito!”

El ogro, al ver al pequeñito Issunboshi, comenzó a reír:

-“¿Tú, enanito? ¿Qué me vas a hacer, morderme el tobillo? ¡Te comeré, Ñam!- Y, se lo tragó.

Pero Issunboshi era muy valiente y no se dejó comer; le hincó la aguja en el estómago y siguió hincándole con todas sus fuerzas mientras subía por la garganta.
El ogro gritaba: “¡Ay, ay!”. Pero Issunboshi no paró hasta que por fin dio un salto desde la boca, y salió del ogro. El ogro asustado salió corriendo de nuevo hacia el bosque, pero por el camino se le cayó, un martillo mágico.
Issunboshi no sabía que era aquello, pero la princesa se lo explicó:
 “Ésto es un martillo mágico. Con solamente sacudirlo, cualquier deseo que tengas se cumplirá.”

La princesa decidió agradecerle su valentía, y le preguntó a Issunboshi:
“¿Cuál es tu deseo?”
E Issunboshi, contestó inmediatamente: “Mi deseo es ser grande.”


La princesa sacudió el martillo mágico y recitó las palabras:

“Grande, grande.
Que el pequeñito Issunboshi

Se haga más grande.”

Issunboshi empezó a crecer y crecer, y pronto delante de la princesa había un hombre joven encantador.
Cuando llegaron a la gran casa, la princesa le contó a su padre, el gran señor, las hazañas de Issunboshi y su transformación. El señor, agradecido, le dio permiso a su hija para casarse con Issunboshi, y estos invitaron al viejecito y a la viejecita a la capital para celebrar la boda. Todos finalmente fueron muy felices.

Colorín, colorado, este cuento se ha acabado.

CAMBIOS:

-       -   Adaptar el vocabulario y las oraciones, para hacerlos más comprensibles.
-       -   Añadir vocabulario diferente pero fácil de entender y coherente.

PREGUNTAS PARA DESPUÉS DEL CUENTO:

  1. -         ¿Alguna vez os habéis sentido mal por no poder ayudar a vuestros padres con alguna tarea?
  2. -         ¿Está bien burlarse de una persona?
  3. -         ¿Creéis que los otros niños se burlaban de Issunboshi porque es diferente?
  4. -         ¿Consideráis a Issunboshi valiente?
  5. -         ¿Creéis que las apariencias engañan?
  6. -         ¿Issunboshi se rinde o nunca se da por vencido?
  7. -         ¿Creéis que por ser Issunboshi muy pequeño, lo grandes no lo respetan?



La grulla agradecida


Erase una vez, un joven que vivía solo en una casita al lado del bosque. Un día de regreso a casa, durante un día de invierno bastante ventoso, oyó un ruido extraño. Se puso a caminar hacia un campo lejano de donde venía el sonido, y allí descubrió una grulla tumbada sobre la nieve llorando de dolor. Una flecha le atravesaba el ala, pero el joven, muy cariñoso, se la quitó con mucho cuidado.

La grulla, ya libre, voló hacia el cielo y desapareció y el joven volvió a casa.
Pero esa misma noche, en la puerta sonó un frap-frap-frap. “¿Quién será, a esta hora y con esta ventisca?” pensó él. Qué sorpresa que al abrir la puerta, encontró a una joven y hermosa mujer. Ella le dijo que no podía encontrar el camino a su casa por la ventisca, y le pidió por favor  descansar en su casa, hasta que el temporal amainase; el joven acepto con mucho gusto;  y ella se quedó hasta el amanecer, y también el día siguiente.

Tan dulce y humilde era la mujer que el joven se enamoró y le pidió ser su esposa. Se casaron, y a pesar de su pobreza, eran felices. Hasta los vecinos se alegraban de verlos tan contentos. Pero el tiempo vuela y pronto llegó otro invierno. Se quedaron sin dinero y comida, tan pobres como siempre.

Un día, para poder ayudar un poco, la mujer decidió hacer un tejido para venderlo después, por ello el joven le construyó un telar en una habitación de la casa. Pero antes de empezar su trabajo ella pidió a su marido prometerla nunca entrar a la habitación. Él lo prometió. Tres días y tres noches trabajó ella sin parar y sin salir del cuarto. Casi muerta parecía cuando la mujer por fin salió, le presento a su marido un tejido perfecto y hermoso, para venderlo y conseguir dinero; y así lo hicieron.

El dinero les duró uno meses pero todavía seguía el invierno y no tenían con que comprar comida y ropa. Debido a esto la mujer se puso a tejer de nuevo, y otra vez su marido le prometió no entrar al cuarto. Fueron no tres sino cuatro días cuando ella, viéndose peor que la otra vez , salió del cuarto y le dio a su marido un tejido tan maravilloso que, al venderlo en el pueblo, consiguieron dinero suficiente para dos inviernos duros.

Desafortunadamente el joven quería ganar más dinero y se convirtió en un hombre avaro. Atormentado tanto por el deseo de ser rico como por los vecinos que siempre le preguntaban, cómo se podía tejer sin comprar hilo. La mujer pensaba que tenían suficiente dinero y que no necesitaban más, pero el avaricioso marido no dejaba de insistirla a que trabajara. Y finalmente, después de recordarle a su marido la promesa, la mujer se metió en el cuarto a trabajar.
Esta vez la curiosidad no le dejaba al hombre en paz. Ignorando su promesa, fue al cuarto donde su señora trabajaba y abrió un poquito la puerta. La sorpresa de lo que vio le hizo escapar un grito. Manejando el telar estaba no su señora sino una hermosa grulla, la cual de sus propias plumas, que se iba arrancando, hacia un tejido maravilloso.
Al oírle gritar, la grulla  se dio cuenta de que alguien la miraba y dejó de trabajar, de repente se volvió a transformar en mujer; y entonces, ella le explicó su historia, que ella era esa grulla la cual él ayudó y que, agradecida, se convirtió en mujer, y que empezó a tejer para ayudarle a no ser pobre, esto a pesar del sacrificio que le costaba tejer con las plumas de su propio cuerpo.

Pero, ahora que él sabía su secreto, tendrían que dejar de estar juntos. Al oír esto, el prometió no volver a desconfiar de ella y se disculpó por forzarla a trabajar, para ganar dinero. Ella finalmente le perdonó y decidió quedarse como mujer para siempre. Y los dos vivieron felices. 
Colorín colorado este cuento se ha acabado.

CAMBIOS:

He modificado el final ya que la historia tiene un final triste y al romper su confianza ella se va. He decidido cambiarlo, porque considero por un lado que la curiosidad no es mala y por otro lado, que él se da cuenta de lo que había hecho y pide perdón.

PREGUNTAS:
  1. -         ¿Alguna vez habéis ayudado a alguien que lo estuviera pasando mal como la grulla?
  2. -         ¿Damos las gracias cuando nos ayudan o pedimos perdón cuando no equivocamos?
  3. -         ¿Seriáis capaces de ayudar tanto a una persona como hizo la grulla?
  4. -         ¿Habéis ayudado a alguna persona o a alguna animal sin conseguir nada a cambio?



La esmeralda encantada 

Hace muchos, muchos años, hubo una vez un niño que solía jugar debajo de un gran pino cercano a su casa.
Después de cada lluvia, alrededor del árbol brotaban muchos hongos alineados en forma de círculo, que servían de asiento a un grupo de pequeños gnomos, tan chiquitos como muñequitos, pero capaces de hacer cosas maravillosas. Al poco tiempo de conocerse, el muchacho y los gnomos ya eran grandes amigos.
Francisco, que así se llamaba el niño, mantenía en secreto esa amistad, porque la gente no suele creer en los gnomos, pero se divertía mucho con ellos.
Pero llegó el invierno y el padre del muchacho decidió hacer leña de ese pino. Francisco le suplicó que no cortara ese árbol, ya que era el hogar de sus extraños amigos. El padre aceptó no cortarlo con la condición de que Francisco se ocupara de conseguir la leña para la casa durante todo el invierno.

El chico pasó ese invierno trabajando muy duro, recorriendo la comarca y juntando leña para cumplir la promesa que salvaría al pino; y el padre finalmente cumplió la suya.
Llegada la primavera los gnomos se enteraron del sacrificio realizado por Francisco para salvar su viejo árbol y decidieron recompensarlo regalándole una cadena de oro con una gran esmeralda.
Esta piedra -le dijeron- tiene poderes mágicos que te darán toda la felicidad; mientras la lleves en el cuello serás amado, conseguirás para ti todo lo que quieras y llegarás a ser inmensamente rico, pero para el resto de los hombres sólo será una piedra; muy valiosa, pero sin esos poderes.
Muy pronto Francisco comprobó la verdad de esas palabras: tenía cuanto deseaba y todo lo que buscaba lo encontraba sin ningún esfuerzo, aunque como no deseaba riquezas, poco uso le daba a su esmeralda encantada.
Pero ese verano hubo una gran sequía y el hambre se apoderó de hombres y animales, porque se perdieron todas las cosechas.
Francisco intentó solucionar esos males con su piedra encantada, pero todo fue en vano; sus poderes sólo actuaban para él, pero no para los demás. Podría salvarse del hambre y la miseria, pero nunca ayudar a su familia y amigos.
Rápidamente corrió hasta la ciudad más cercana, vendió la piedra por la cual le dieron una fortuna, y volvió a su comarca con una enorme carreta cargada de alimentos, ropas y hasta grano para los animales. Y para que nadie se enterara de que había sido él quien había comprado todo eso, lo fue dejando en frente a las casas de noche sin que lo vieran.
A la mañana siguiente todos encontraron los grandes paquetes frente a sus puertas y fue como un día de reyes. Hubo alegría y alivio, aunque nadie sabía a quién darle las gracias.
Pero Francisco estaba preocupado porque tendría que confesar a sus amigos, los gnomos, que había tenido que vender la maravillosa piedra que le habían regalado.
Finalmente se lo dijo, lo hizo con un poco de miedo, pensando que se enojarían.
Pero los gnomos comprendieron que Francisco no necesitaba una piedra encantada para ser feliz, le bastaba con su propia bondad. Por eso le hicieron otro obsequio; esta vez le dieron un anillo hecho con la madera del pino, para que él los llamara en caso de que los necesitase, el o los suyos. Y le dieron las gracias por saber compartir todo cuanto tenia con los suyos.

CAMBIOS:
-        -  He cambiado el final para que la historia sea más entendible y para que no den un mensaje moralizante al final cuento, como ocurre en la versión que yo he leído.
-        -  En vez de un anillo le dan un pañuelo: “Ese pañuelo -tan parecido al que usan los escuchas- le recordaría siempre que de nada valen las riquezas ni la propia felicidad cuando no se las puede compartir, que lo que se consigue sin esfuerzo carece de verdadero valor y que el amor al prójimo es la mayor alegría que alguien puede gozar, porque no hay felicidad más linda que dar felicidad.”

PREGUNTAS:
  1. ¿Si tuvierais la esmeralda mágica que haríais?
  2. ¿Conocéis a personas avariciosas?
  3. ¿Creéis que es mejor compartir o quedártelo para ti?
  4. ¿Por qué se esforzó tanto Francisco para que su padre no talara el árbol?



REFERENCIAS:

ciudadseva.com
cuentosinfin.com
funjdiaz.net

wikipedia.org
psicodiagnosis.es
EL FOLKLORE EN EDUCACIÓN INFANTIL ( Mª del Rosario Castañón Rodríguez)